Ser perito: cobrar los honorarios y no morir en el intento

Erreius23/12/2022

Marcela Wasserman y Francisco Feced Abal brindan algunas herramientas útiles al profesional en el ámbito judicial

 

La doctora Marcela Wasserman, y el doctor Francisco Feced Abal, en un interesante trabajo, brindan algunas herramientas útiles al profesional, en especial auxiliares de Justicia como arquitectos e ingenieros, para el cobro judicial de pericias. Destacan que el profesional, además de su saber técnico inherente a su profesión, debe conocer las instrumentos legales que protegen la retribución por su trabajo realizado.

 

I - INTRODUCCIÓN

Entre todas las posibles salidas laborales que tiene el arquitecto o el ingeniero, una de ellas es la de trabajar como perito. Ser auxiliar de la justicia tiene varios atractivos: el trabajo viene hacia el profesional (al que le alcanza solo con estar anotado en el registro) pero sin perder la autonomía funcional y técnica de una relación de dependencia, no demanda tiempo completo (por lo que se lo puede tener como una segunda actividad) y, en un número importante de casos, la proporción tiempo de trabajo-ingreso es positiva.

Pero… como todo, también tiene sus contras. La otra cara de la moneda es que el profesional de la construcción ingresa a un mundo de abogados, plazos y normas varias con las que no está familiarizado. Este combo suele repercutir negativamente a la hora de cobrar los honorarios regulados por los trabajos realizados. El perito queda a merced de la buena voluntad del abogado de la parte que debe pagar y debe enfrentarse a planteos de deudores renuentes que, con distintos artilugios procesales, eluden su responsabilidad total o parcialmente. En el camino van quedando pericias sin cobrar, cobradas parcialmente o cobradas con montos desactualizados. Todo esto frustra a los valientes que se le animaron al mundo jurídico y opera como una fuerza centrífuga para quienes cavilan en seguirlos.

A través de este trabajo intentaremos brindarles a aquellos algunas herramientas útiles para que el paso por el mundo jurisdiccional sea más placentero y para que puedan cobrar por sus pericias… y no morir en el intento.

 

II - LOS INTERROGANTES BÁSICOS

El saber técnico es la condición necesaria para hacer una pericia. Pero, a la par de esos conocimientos, hay un puñado de normas procesales y de fondo que se deben conocer para que la experiencia termine siendo satisfactoria. Es decir, para que se perciba una remuneración adecuada por la labor realizada.

Estas normas son, en definitiva, las que responden a los interrogantes principales que se puede hacer el profesional respecto de su remuneración: ¿cuánto cobro?, ¿cuándo?, ¿a quién le cobro? ¿y cómo le cobro?

 

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